Algunos pensaron que nunca sucedería, pensaron que estaba loco, me decían idiota y obscenidades que ni yo entendía.
Fue en un día caluroso, hace exactamente 2 años, en el trayecto que solía hacer cada maldito día de mi vida, cada día en el cual vivía lo mismo de siempre- ¿por qué la rutina tiene que ser tan aburrida? -Yo solía ir a diario al colegio, como una persona normal, pero sabía que algún día lo que iba a llegar, no sería bueno.
Sucedió en un momento de descuido mientras sonaba en mi cabeza <<Take one las breath>>.
Eran las 15:42, cuando de la nada surgio un ruido ensordecedor. Los frenos de los vehículos denotaban un desgaste enorme y ademas del ruido, vino el olor de las gomas cuando rozan de forma violenta el pavimento y finalmente, sucedió.
Los diferentes autos que circulaban por la arteria principal de la capital se vieron impactados entre ellos. Se escuchaban los gritos de la gente en el sitio del suceso, mientras que yo solo podía pensar en cubrirme.
Un resto del accidente cruzó a mi lado y logré esquivarlo... a medias, pues me produjo un corte ligero en el brazo izquierdo, al verme herido me senté en el pasto a admirar un poco que demonios sucedía a mi alrededor.
Todo se fue a negro.
Luego de 2 horas desperté y lo único que vi era destrucción, llamas, gritos y gente, poco normal... Caminaban de forma extraña, se veían bastante heridos, pero no parecía importarles mucho, ellos estaban interesados en mí, de alguna manera me seguían hacia donde iba, haciendo ruidos, gestos extraños y por sobre todo, sus ojos eran también muy fuera de lo normal.
Creía que eran gente común y corriente que querían ayudarme, pero no. Trataron de atacarme, no me quedó otra que escapar lo más rápido que pude, hasta cruzar las plazas que me separaban de un lugar seguro.
Eran hordas de gente que me seguía hacia donde me movía, el dolor en mi brazo por el corte me preocupaba un poco, pero eso no era lo más importante, lo más importante era descubrir que estaba pasando en ese momento, como comenzó todo, como de un exquisito día de calor, se fue completamente a un día de mierda donde había fuego, gente extraña y por sobre todo, caos.
Tenía mucha hambre, eso me mataba, así que aproveché el caos y robé un par de dulces de un puesto que estaba rodeado de sangre, no había nadie cerca.
Eran las 17:54 y oscurecía- ¿por que sucede esto? -pensé dentro de mí, que esto podía ser el apocalipsis, cualquier tipo de cosa pasaba por mi mente... Hasta que encontré a alguien normal, una chica, mas o menos de mi edad, 17 años, delgada, rubia, con ojos hermosos que cuando los miré caí en un pozo de mucho placer, me encantaron esos ojos, eran unos ojos que me hacían perder cualquier tipo de noción, cuando me habló y me dijo: ¿estás bien?- mientras miraba mi brazo - Estoy bien, respondí.
No hablamos mucho, solo me dijo que tenía una historia similar a la mía, estaba de camino a su casa y todo, se fue a la mierda. Prometimos cuidarnos pasara lo que pasara, y lo más increíble, curó mis heridas.
Ella me hacía sentir tan especial, sentía que debía protegerla a toda costa.
Nos movimos, conseguimos una motocicleta, queríamos descubrir lo que pasaba, pero por cada esquina que recorríamos, el paisaje se hacía peor. Hordas de gente comièndose entre sí, esto es increíble, como si estuviera en una película, pero piensen, imaginense que hubieran hecho ustedes en ese momento.
Aceleré y me alejé con la chica, en la moto. Llegamos a mi casa y nos encerramos. Sellamos todo tipo de puertas y ventanas. Prendimos la T.V y no había mucho, todos decían algo de un ataque, pero jamás logré entender lo que pasaba, ella sabía, pero no me quería decir.
Esos tipos se acercaban cada vez más. Encontré un arma, y la usé para alejarlos un poco, para acabar al menos con algunos de ellos.
Sonó el teléfono, era un mensaje de emergencia que decía que iba a pasar un helicóptero que nos iba a sacar de ahí.
Aguardamos hasta que llegó, pero el helicóptero se puso en un lugar complicado, donde estaba cada uno de esos malditos monstruos que nos acosaban.
Recordé que le había hecho una promesa a la chica que ni siquiera conocía su nombre!
Me armé de valor y cruzé por entremedio de cada uno de los monstruos, cruzé abrazándola, cubriendola y llegamos al helicóptero pero, no, no podía ser todo tan perfecto, la subi al helicóptero y cuando traté de subir, me vi sin posibilidades de seguir. Al ver esta situación, comprendí que mi misión estaba cumplida, la había salvado.
Cuando sentía que mi cuerpo era desmembrado por aquellas bestias le grité: Dime tu nombre!!!
y respondió: No me recuerdas? soy tu novia, siempre lo fui y siempre estuve contigo.
Lo último que recuerdo fue el movimiento del helicóptero alejándose y sus gritos que me decían:
No Te Rindas!!!!!!!!!
idea original: Victor Flores
Guion: Victor flores
Edicion: Victor flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario